Diseño y funcionalidad y el poder de las cuotas de mercado fácilmente ignoradas


Últimamente la realidad se empeña en dar actualidad a mis posts antes de que salgan. Si el otro día el Senado aprobó requerir la prohibición del burka justo el día antes de salir mi post sobre el tema, esta vez han sido los zurdos early adopters los que han puesto de relieve la necesidad de diseñar pensando en los zurdos, cuando yo ya tenía tecleado este post. Como fiel reflejo de mi opinión sobre el tema antes de que esto se destapara, dejo aquí el post tal y como lo escribí en su día.


Flanders en su Zurditorio de los Simpsons

Un nicho de mercado de 600 millones de consumidores no es en absoluto despreciable

Mi amigo Ned sabe mucho. Los demás siempre pensamos en los zurdos como una minoría. Pero Ned sabe que una inmensa minoría de unos 600 millones de personas constituye un nicho de mercado nada despreciable. Así que creó su tienda.

La idea, que puede parecer bizarra, se aplica en el mundo real. No sólo en el caso de los zurdos, el diseño para nichos de mercado no tan minoritarios está en alza, por ejemplo, en el sector de las mujeres.

Así que, volviendo a los zurdos, y dejando a las mujeres diestras, podría parecer que tenemos dos tipos de productos. Los productos normales y los productos para zurdos. Sin embargo esto no es así. Lo “normal” como tal no existe.

Dejemos de llamar “normal” a lo que todos hacen

(Los Deltonos, Normal)

Si lo normal no existe, hay realmente tres tipos de productos. Los productos pensados para zurdos, los productos pensados para diestros y los productos que pueden usarse indistintamente por zurdos y diestros que son aquellos con cierta simetría que permite un funcionamiento eficaz manejados con cualquier mano.

Un ejemplo típico de producto universal (para zurdos y diestros) es una taza de café, que puede ser asida con facilidad con cualquier mano.

Por eso, en cuanto vi el siguiente diseño en el Corte Inglés ciertos grandes almacenes me pareció horroroso.

Quien haya tenido paciencia para llegar hasta aquí ya sabrá por qué. El asa está perfectamente diseñada para acomodar el dedo índice de una persona, siempre que esa persona sea diestra, claro. Adiós a 600 millones de posibles compradores. Que se mueran los zurdos, parece ser el mensaje transmitido. El asa de la taza está diseñada, aparentemente, sin tener en cuenta que un zurdo jamás podrá cogerla adecuadamente (la inclinación del asa se adapta a la posición del dedo índice de una mano diestra pero es totalmente opuesta a la del dedo índice de una mano izquierda).

Me sorprendí de que una marca como Villeroy & Boch, no hubiera tenido pasta suficiente para pagar a diseñadores que se dieran cuenta de este problema. No soy zurdo, pero me enfadé con ellos. Esto es una chapuza, tengo que escribir sobre ello inmediatamente, como se entere el Ministerio de Igualdad va a ponerles una demanda que se van a… Ya saben cómo me pongo con estas cosas.

Pero tengo que admitir que sólo un poco de investigación me ha bastado para ver que los sueldos de sus diseñadores están bien empleados. Conscientes de las peculiaridades de su taza sólo para diestros, han hecho también un diseño de taza sólo para zurdos.

Taza para zurdos y taza para diestros de Villeroy & Boch

Alarguen ambas manos hacia su monitor como si fueran a coger las tazas y verán la diferencia

Así que, en este caso, queda claro que la intención del diseñador fue siempre hacer un producto en dos de sus tres versiones posibles, para zurdos y para diestros. Si se pretendiera hacer para ambos, habría que añadir simetría, evitando la inclinación del asa o poniendo dos asas lo que, probablemente, repercutiría en la belleza del diseño original.

Esta problemática me recuerda a las sillas de la primera fila de la universidad. Los zurdos de la clase se tenían que jorobar y escribir, pobres infelices, como si fueran aspirantes a Men In Black.


Y esto es todo. No tengo un IPhone 4, pero parece ser por lo que cuenta internete, que los diseñadores de Apple, a diferencia de los amigos de las tazas, no tuvieron en cuenta que, cuando diseñas, despreciar a 600 millones de potenciales usuarios, no es una buena estrategia.


Jay en Men In Black intentando escribir sin soporte alguno

Difícil apoyarse sin mesa. Eso es lo que sienten los zurdos en uno de esos pupitres con mesa a la derecha.

Tradicional pupitre con mesa sólo al lado derecho

Silla sólo para diestros. Cuenta la leyenda que hay también un diseño para zurdos, pero en mi etapa educativa no llegué a verlo.

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