¿Teléfonos inteligentes?
Si me siguen en Twitter sabrán que he estado sufriendo dos días porque mi Blackberry 8900 crasheó y sigue sin funcionar. En el tortuoso camino de tener que reiniciarla, ver cómo se limpió absolutamente TODO lo que tenía en ella y volverle a instalar todo (9 veces) recibí innumerables opiniones sobre que en vez de Blackberry debería comprarme un iPhone… o un Android, o un Windows Phone 7.
Al parecer el error que presenta mi teléfono, se deriva de la nueva actualización del software que pretende controlar tanto a la PlayBook (que no ha tenido muy buenas críticas, como les platiqué en otro de mis posts anteriores) como a la Blackberry, que incluye una aplicación llamada “Blackberry Protect” que promete mediante red inalámbrica, encontrar el dispositivo si es que lo llegaran a robar.
Bueno, así he estado desde ayer, pensando un poco qué hacer -aparte de seguirla reiniciando y reinstalándole software-. Una de las cosas que me hace pensar en que probablemente en algún momento sí tenga que cambiar de marca es que, según las últimas estadísticas y las predicciones del mercado, Android es el teléfono que estaría ocupando la mayor parte, seguido por iPhone.
Las ventajas principales que tienen los celulares con Android, es que son mucho más accesibles para los usuarios también hay una enorme cantidad de aplicaciones que se pueden descargar. Esto también nos tiene que hacer pensar al momento de decidir nuestras opciones de navegación y propuestas de estrategia digital, dado que por más trendy que sea un iPhone, la realidad es que el Android nos está exigiendo muchos más recursos.
Así que quién sabe, a lo mejor pronto me ven tuiteando desde un Samsung…












